-Vamos a entrar. ¡Por favor, levante las manos y no se mueva!
Snake hizo lo que le decían. Dos soldados de combate
irrumpieron en la habitación y apuntaron sus rifle hacia él.
-En fin, no estaba echado el cerrojo, chicos -dijo Snake-. No hacía falta echar la puerta abajo.
Snake, Metal Gear Solid.
-¡No te muevas!-le gritó.
Snake se quedó inmovil y levantó las manos.
-Tranquila.
-No es por eso por lo que te apunto.
-¿Entonces por qué?
-Porque los hombres no pueden entrar aquí, pervertido.
Meryl y Snake, Metal Gear Solid.
- Un hombre no necesita saber su futuro.
Lo construye él mismo.
Snake, Metal Gear Solid.
Los humanos fueron diseñados... para darse...
felicidad los unos a los otros. Pero desde el momento...
en que nos traen a este mundo... nuestro destino no
es más que... darnos dolor... y miseria los unos a los otros.
Psycho Mantis, Metal Gear Solid.
Tampoco al haber sido entrenado para ser soldado
desde la primera infancia. Nada de eso había molestado a Snake.
Era otra cosa.
Nunca se sintió normal.
Era como si fuese una especie de extraterrestre en
un mundo lleno de seres humanos.
Ahora sabía por qué.
Metal Gear Solid




